En ella se puede leer “ETA MATALOS”, junto al escudo de la Ertzaintza agujereado por supuestas balas. No solo esta pancarta, sino también otras a favor de la amnistía a presos etarras (ya está bien de decir “presos vascos”) y varias pintadas por el estilo, a favor de ETA. Si bien este hecho es grave, más grave me parece que la pancarta siga hoy colgada de un edificio público. ¿Los argumentos?
1. El alcalde está ilocalizable, y por lo tanto no puede dar la orden de descolgarlas y limpiar las pintadas.
2. La Ertzaintza prefiere esperar “a que los ánimos estén más calmados”
Es lamentable que a las autoridades y fuerzas públicas del Estado aún les de miedo mirar a los ojos de la bestia y gritarle ¡BASTA YA! La ciudadanía, sin armas ni escolta, lo hace.


